El cine de Almodóvar, próximo en técnica y estética al de Eloy de la Iglesia, cultiva un naturalismo que destruye el usual costumbrismo burgués del cine español. Suele representar una realidad marginal o del subproletariado urbano y abunda en elementos escandalosos y provocadores: policías corruptos, consumo de drogas, maltrato, prostitución, niños precoces, paletos filosóficos, marujas desesperadas, homosexualidad desgarrada, etc. Todo ello sin renunciar a su humor irreverente y sin eludir el sexo explícito. La función del ocasional elemento escandaloso de mal gusto incorporado a sus películas es “perturbar a los burgueses”. Su primer trabajo cinematográfico Folle, folle, fólleme… Tim (1978), se circunscribe dentro de este estilo punk.
Con el tiempo va desarrollando culebrones cada vez más sofisticados y coloristas y cercanos al melodrama clásico inspirado en Douglas Sirk y va puliendo su escritura. Su éxito se fraguó a partir del filme ¿Qué he hecho yo para merecer esto?.
En películas posteriores como ¡Átame! una mujer llega a enamorarse de su secuestrador y en Kika llega incluso a trivializar la violación. También abundan, entre sus fuentes de inspiración, casi siempre autobiográficas, los elementos buñuelescos y anticlericales, como el humor negro o el cura pederasta de La mala educación, o pertenecientes a la cultura «cañí» de masas y el arte de vanguardia. Es característica su afición a los boleros, a Chavela Vargas, a Caetano Veloso, y, en general, a la estética más punk, Cutre Lux y transgresora, basada en la utilización de colores muy vivos y fuertemente contrastados, exteriores vulgares y degradados y las desproporciones violentas entre los intérpretes humanos y los entornos físicos de los edificios.
Su experiencia como actor y cantante lo ha hecho transformarse en un importante director de actores y como guionista, especialista en los personajes femeninos y las historias cargadas de dramatismo.
Aunque los analistas expertos en la obra de Pedro no parecen ponerse de acuerdo, podríamos clasificar su obra artística en seis etapas:
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Etapa Punk: Folle, folle, fólleme… Tim, Laberinto de pasiones y Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón.
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Etapa con clara influencia de Berlanga-Fellini: Entre tinieblas y ¿Qué he hecho yo para merecer esto?.
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Etapa clásica-maestra: Matador, La ley del deseo, Mujeres al borde de un ataque de nervios, ¡Átame! y Tacones lejanos.
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Etapa experimental: Kika, La flor de mi secreto y Carne trémula.
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Etapa refinada-vanguardista: Todo sobre mi madre y Hable con ella.
- Etapa retrospectiva-autobiográfica: La mala educación y Volver.
En varias ocasiones, Almodóvar ha enlazado detalles concretos entre sus guiones, dando una impresión de universo continuado. Ejemplos de esto pueden ser:
- En La mala educación, en la oficina del cineasta Enrique Goded puede verse el cartel de una película: La abuela fantasma, en referencia al personaje que interpretaría más tarde Carmen Maura en Volver.
- En La flor de mi secreto, la escritora Leo escribe un relato sobre una mujer cuyo marido intenta violar a la hija de ambos y cómo la hija le mata y la mujer esconde el cuerpo en la nevera de un restaurante. Este argurmento regresaría también en la película Volver.
